Slider

"El hándicap en ser, o no ser, PEP es que impacta -naturalmente- en la vida y negocios de las personas que ostentan la condición en cuestión, puesto que, a nivel mundial, se precisa que la relación con un PEP es un factor de alto riesgo por la susceptibilidad del desvío de fondos públicos como una fuente de lavado de activos y, por tanto, las relaciones con quienes tienen o han tenido funciones públicas en un país o en el extranjero, o los individuos relacionados a éstos, pueden exponer a las entidades -de cualquier naturaleza societaria- a un riesgo legal y de reputación significativo".

¿Eres un PEP?

Conocidos como Personas Expuestas Política o Públicamente Expuestas (PEP), por definición del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), los PEP son aquellas personas que cumplen o a quien se les han confiado funciones públicas prominentes, ya sea en otro país o internamente, como por ejemplo los Jefes de Estado o de Gobierno, los políticos de alto nivel, funcionarios gubernamentales o judiciales y militares de alta jerarquía, ejecutivos de alto nivel de corporaciones estatales y funcionarios de partidos políticos importantes.

Esta clasificación de los PEP ha sido emulada por la mayoría de jurisdicciones a escala global bajo el espíritu de honrar las recomendaciones que precisa el GAFI al respecto.

En República Dominicana, por su parte, no fue hasta la promulgación de la Ley núm. 155-17 que se incorporó al sistema normativo y legal una definición clara de lo que es un PEP, pues previo a su puesta en vigencia, se conocía como PEP a aquellos individuos que ostentaban cargos electivos y, asimismo, a sus familiares hasta el segundo grado de consanguinidad y el primero de afinidad (padres, hijos, suegros, yernos, nueras, abuelos, hermanos, nietos y cuñados); y esta condición permanecía, inclusive, hasta 10 años después de haber desocupado el puesto de que se tratare.

Esta concepción, considerada errónea y ambigua por muchos, cesó al detallarse en la Ley contra el Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo quien es un PEP.

El hándicap en ser, o no ser, PEP es que impacta -naturalmente- en la vida y negocios de las personas que ostentan la condición en cuestión, puesto que, a nivel mundial, se precisa que la relación con un PEP es un factor de alto riesgo por la susceptibilidad del desvío de fondos públicos como una fuente de lavado de activos y, por tanto, las relaciones con quienes tienen o han tenido funciones públicas en un país o en el extranjero, o los individuos relacionados a éstos, pueden exponer a las entidades -de cualquier naturaleza societaria- a un riesgo legal y de reputación significativo.

Por ello, a modo de ejemplo, las entidades de intermediación financiera prevén mayores exigencias al momento de vincular al PEP de que se trate a sus instituciones. Los diversos requerimientos responden a una obligación legal y normativa de verificar no solo la procedencia de sus fondos, sino también su origen y destino.

Ahora bien, según la normativa vigente, PEP es básicamente aquel que ostenta la obligación de presentar declaración jurada de patrimonio y su condición permanece hasta los 3 años posteriores a haber desocupado la posición que lo convierte en PEP.

Como vemos, ya no se trata únicamente de quienes gocen de cargos electivos y tampoco de sus familiares pese a que para estos últimos, su vinculación con un PEP, ya sea por consanguinidad o afinidad, supone que sean considerados también de alto riesgo.

De acuerdo con la Ley núm. 331-14, están obligados a presentar declaraciones juradas de patrimonio el Presidente y Vicepresidente de la República; los senadores y diputados; los jueces de la Suprema Corte de Justicia, del Tribunal Constitucional y del Tribunal Superior Electoral; el Procurador General de la República; los ministros y viceministros; el Defensor del Pueblo; el Gobernador y Vicegobernador del Banco Central; los miembros de la Cámara de Cuentas; el Contralor General de la República; los gobernadores provinciales, entre otros.

Aun así, pese a la existencia de diversas plataformas tecnológicas que procuran consolidar las informaciones de los PEP a escala mundial, en la práctica investigativa y de prevención, ya sea en el sector financiero, legal o de cualquier otra naturaleza, muchas veces no es posible determinar quién es un PEP, pues en República Dominicana, a diferencia de otros países, no existe una lista consolidada de las personas expuestas políticamente ni de sus relacionados, en tanto que es menester de los organismos competentes proveer un listado o base de datos unificado y oficial de los PEP a nivel local, de modo que se eficientice y cumplan las disposiciones contenidas por la propia ley.

Deja un comentario